Instalación de sistemas de refrigeración industrial

Cuando se va a realizar la instalación de sistemas de refrigeración industrial, se debe tomar en cuenta las últimas innovaciones tecnológicas para conseguir el mayor ahorro energético y la protección del medio ambiente.

El objetivo principal de todos los sistemas de refrigeración es que la temperatura que haya sido modificada se mantenga, y así lograr condiciones adecuadas para el mantenimiento de los productos.

Es por lo anterior que, cuando se va a realizar la instalación de sistemas de refrigeración, se deben realizar los cálculos de la carga frigorífica requerida, elegir los equipos correctos según el tipo de producto y contar con el apoyo de expertos con la formación adecuada para realizar esta tarea.

Resulta recomendable para instalar sistemas de refrigeración contar con el asesoramiento de una empresa de climatización y refrigeración industrial como Inditer, la cual además de estar conformada por un grupo de profesionales expertos, también ofrece equipos de alta calidad. De hecho, los equipos Inditer garantizan la protección ambiental y el ahorro energético.

Cómo instalar los equipos correctamente

Es de suma importancia que la instalación de sistemas de refrigeración sea realizada correctamente, ya que de ella va a depender que se obtengan los resultados deseados, que no se presenten fallas y que los equipos no se dañen rápidamente.

Ahora bien, para instalar los equipos que conforman el sistema de refrigeración es necesario realizar una serie de trabajos previos para poder obtener los resultados deseados. A continuación, vamos a enumerarlos:

1. Conocer el sistema

Realiza una investigación de los equipos que se van a instalar de acuerdo a tus necesidades, apóyate en el asesoramiento de profesionales para el cálculo de cuál es la carga de refrigeración requerida por tus productos, de acuerdo al espacio con el que se cuenta.

Existen equipos que ya vienen preensamblados de fábrica, lo que disminuye posibles fallas en el momento de la instalación y facilita el proceso.

2. Verificación de la calidad de los materiales

Se debe revisar que la calidad de los materiales sea la misma que ofreció el distribuidor. También hay que constatar que los equipos no hayan sufrido daños durante el transporte y que no falte ninguno de los componentes, como las tuberías.

En cuanto a las tuberías, es recomendable que se encuentren bien secas para optimizar el tiempo de arranque. El almacenamiento de los accesorios se debe hacer en un lugar seco, sin humedad. Para evitar contaminación, se deben cubrir los extremos de todos los equipos.

3. Lugar de ubicación

Los equipos deben ser ubicados en el lugar indicado por los expertos de acuerdo al diseño. Los condensadores deben colocarse en un lugar con ventilación suficiente, verificando que existan áreas disponibles para la limpieza de aguas cuando se realice el mantenimiento.

En cuanto a la ubicación de los evaporadores, se debe verificar que las paredes cuenten con una separación adecuada para garantizar la ventilación, y revisar que los techos donde se colocará la resistencia mecánica puedan soportar su peso.

4. Colocación de las tuberías

Deberás tener a mano todas las herramientas necesarias para realizar este proceso, en caso contrario se podrían ocasionar daños a los equipos y se pone en riesgo a las personas que estén realizando el trabajo.

Al instalar los accesorios se recomienda que los mismos sean cubiertos, con el fin de evitar que se dañen. Para refrigerar adecuadamente el componente, hay que revisar los manuales de los equipos, ya que cada uno tiene procedimientos específicos.

Una vez instalados todos los accesorios, se debe revisar que haya salida en todo el sistema, utilizando un gas seco como el nitrógeno para purgarlo. Esto servirá también para expulsar cualquier humedad o partículas.

5. Arranque del sistema

Antes de poner en marcha el sistema, verifica que esté presurizado. Revisa todas las conexiones eléctricas siguiendo las instrucciones del fabricante y tomando en cuenta los aspectos técnicos.

Procede a evacuar el sistema utilizando una bomba de vacío industrial adecuada. Conecta la bomba de vacío a las válvulas de evacuación en alta y baja utilizando una tubería de cobre, y con un aparato electrónico se debe medir la presión hasta que llegue a 500 micrones.

Los transductores de presión y las válvulas de los compresores deberán mantenerse cerradas hasta el momento en el cual se rompa el vacío con nitrógeno seco. Luego se deberán abrir las válvulas de los compresores y repetir el proceso de vacío hasta llegar a 500 micrones. En ese punto se detiene el proceso.

Normativas que deben cumplirse para la instalación de un sistema de refrigeración industrial

En España, para poder proceder a la instalación de sistemas de refrigeración industrial, se debe cumplir con lo establecido en el Reglamento de Seguridad para Instalaciones Frigoríficas, así como también con sus instrucciones técnicas.

En este reglamento se establecen las condiciones mínimas que deben tener las instalaciones frigoríficas con el fin de garantizar la seguridad de los bienes y de las personas, así como la protección del medio ambiente.

Esta normativa, también conocida como RSIF, cuenta con un único artículo y 19 instrucciones técnicas o disposiciones adicionales, donde se regulan aspectos relacionados con el diseño, aislamientos, materiales, ensayos y pruebas previas a la puesta en marcha.

Con el RSIF, las clasificaciones de los sistemas de refrigeración y de los locales han sido reestructuradas manteniendo la clasificación de los sistemas indirectos y directos, según sea el contacto con el refrigerante correspondiente.

En cuanto a la clasificación según criterios de seguridad, dependerá de su localización:

  1. Circundante o ventilada
  2. Aire libre o sala de máquinas
  3. Compresores en sala de máquinas o al aire libre
  4. Colocación de equipos en lugares habitados

Clasificación de los locales

De acuerdo a los criterios de seguridad, aquellos locales o establecimientos donde se sitúan los sistemas de refrigeración industrial se pueden clasificar en tres categorías:

  1. Categoría A: accesos generales como teatros, hospitales, tribunales, entre otros.
  2. Categoría B: accesos supervisados como laboratorios, establecimientos empresariales, oficinas, etc.
  3. Categoría C: accesos autorizados, como industrias en general (alimentos, químicos, etc.).

Es importante destacar que en el RSIF es obligatorio el cumplimiento de un mantenimiento constante, el cual deberá ser realizado por una empresa especialista debidamente autorizada.

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